Afónico, de un severo caso de ira. Confronte mi realidad y tuvo que aguantarla mi pequeño hermano mayor, lo lastime posiblemente pero es resistente, al menos eso creo.
Lo culpe, culpando la realidad. Pero me disculpé, sin embargo entendí porque mi respuesta y porque perdí la oportunidad que marcaba un trazo en mi vida, sin embargo así quedará como un recuerdo. Pero entendí que la soledad que tengo en el sentido familiar es muy fuerte, incluyendo en mis desciciones interpersonales, esto destacado por el hecho que por ser útil eh tenido que ocuparme de las cosas que de por si no me generan beneficio directo, pero que a la larga ayudan a mi familia. Pero no avanzo, y al no tener quien me reemplace, opte por dar la respuesta de unos días de plazo, para poder ordenar quien podría ayudarme, pero en mi mente no existía por eso pedí extender lo más posible la situación, pero eso fue mi fin de esa historia. Un rechazo insofacto y con el dolor de no obtener algo que desde las entrañas supe que quería. Pero que no quiero esforzarme mucho por conseguirlo nuevamente sabiendo que la tuve tan cerca, y sin tanto sacrificio. Pero quizá es una lección de esmero que no he sudado nada desde hace tiempo, y me refiero a moverme por un objetivo de manera autónoma de día y de noche. No la hay. En fin explote y le tocó a mi hermano recibirlo, quien pues es mi soporte ahora mismo. Mi mente lo toma como enemigo por culparlo, pero es quien está aquí. Realmente es el único que está aquí.. gracias Nelson.

