viernes, 8 de marzo de 2024

La falacia de la motivación ejecutiva

 Hoy escribo este tema, bajo la premisa "la motivación la falacia de la no ejecución"


Hoy viajando en motocicleta rumbo a mi asesor y revisor de monografía como trabajo de graduación sin penas ni preocupaciones, más que de un viaje que estoy a minutos de salir. 

Nace este pensamiento Estoico, donde ya el rayado tema del autosabotaje; al querer realizar actividades o proyectos positivos esperando el momento idóneo. Partiendo de ello, es singular el hecho que no existe momento idóneo para los objetivos, la cima de un momento no se puede evaluar con veracidad y se autoinyecta una espera casi infinita en muchos de los casos. 

Profundizando este tema, destacó que dependiendo el tipo de crianza y las presiones de infancia que se presentarán en el esa etapa, siendo mi caso un modelo de perfeccionismo donde el rechazo o el regaño no caben a lugar. Donde si realizaba una exposición de un tema debía ser preciso y con la menor falla posible, no había espacio para el error principiante. Y esto se validaba con la caricia auditiva del evaluador que destacaba y felicitaba el esfuerzo. Pero que esto sólo consolidaba una conducta de autosabotaje al no tener un guía para orientar las energías del perfeccionismo. Entre más se avanza sin guia, el "perfeccionismo del principiante" se convierte en su piedra de tropiezo constante y de proyectos truncos sin pies ni cabeza. 

Al ser "perfeccionista principiante" se desencadena una búsqueda de la pulcritud de un proyecto aún desconociendo sus obstáculos, buscando evitar el rechazo y el regaño llevando a un desgaste mental y físico que poco a poco se vuelve más idealizado un proyecto que se vuelve irreal su consolidación llevando a a dos caminos uno esforzarse por lograrlo o dos evitarlo. Ese signo evitativo se repetirá constantemente, porque ante esto viene el tema "la falacia de la motivación ejecutiva" donde teniendo la idealización del proyecto o objetivo, se idealiza que este requiere de una energía intrínseca que es la Motivación. Esto se debe a que el ser consciente de esta necesidad de perfeccionismo uno mismo lo proyecta en TODA ACTIVIDAD y esto a su vez es tan desgastante que se reducen las actividades o proyectos a hacer, porque requerirán de la disciplina legítima para ser eficiente, pero como 

¿se puede idealizar algo y de pronto ser disciplinado?. 

Es acá donde parte el tema de evitar realización de proyectos que se visualizan las condecoraciones y los halagos cuando se logre pero que su proceso se evita, porque es largo y que requiere voluntad férrea pero que se evita porque se valora desde el perfeccionismo de principiante un sin fin de dificultades y obstáculos para llegar a esa meta, donde al querer llevar una línea perfectamente positiva sin altibajos sin vivir la experiencia del fracaso se autosabotean las acciones. Entonces ante el fracaso idealizado también solo queda..

¿Cómo afrontar el fracaso idealizado?

La conclusión es la motivación, esa energía interna que se idealiza podrá afrontar el fracaso y las caídas, donde esa energía brindara el apoyo intrapersonal para salir avante... es así como esperando que caigan peces del cielo... eso que es una salvación para un proyecto o objetivo NO LLEGA... y posiblemente no llegará. 

Así es como evitamos crear cosas aun cuando seamos unas máquinas proliferas en ideas e invención. No se consolidará jamás a la espera de una motivación ejecutiva, que asimile lo malo y no tengamos que afrontar la realidad de ser principiantes, quisiéramos no ser principiantes, partir desde un punto de un privilegio vocacional con aptitudes y destrezas innatas que ya solo necesitan un empujoncito para ser perfectas... destacó que esto no aplica a todos, quizá algunos se identifiquen con alguna línea, pero parte de mi premisa donde de infancia se educa la autoexigencia y esa autoexigencia pocas veces es saciada. 


Ahora bien, bueno ¿para que redactar algo obvio y rayado como lo anterior?


La respuesta es para documentar la idea y hacer algo al respecto. 

¿Cómo?

Estoy conciente que esta autoexigencia parte de la validación evitando el fracaso, las correcciones y los regaños. 

Entonces ¿Cómo ir solucionando esto; afrontando fracaso, correcciones y regaños?

Pues esta será la base de cómo afrontarlo, desde mi proyecto de graduación, donde dejaré que mi personalidad perfeccionista se haga a un lado, completando instrucciones exactas sin exagerar en cumplir los requisitos. Cumpliendo mi nueva regla "ley del mínimo esfuerzo". Cumplire lo que se solicita, donde factiblemente se que habran muchos errores, correcciones y posiblemente regaños por falta de esfuerzo... pero es así como bajaré mis umbral de autoexigencia buscando un punto de equilibrio, para poder ejecutar pero sin esperar de mí mismo la iluminación de la inspiración para concebir una obra de arte textual, física, religiosa o lo que sea, para llevar a cabo algo. Mi nuevo precepto partirá del acoger el fracaso, disfrutarlo más no evitarlo. Ya hasta todo el sistema digestivo a sufrido por mucho tiempo esta autoexigencia que hasta deje pasar tiempos de comida para dejar algo pulcro. 

Cierro esta entrada con la concepción que estas ideas el tiempo y la experiencia darán respuesta... quizá en una continuacion a este post o jamas.